Sus principales tareas serán las de:
- Análisis y diseño operacional, incluyendo análisis de idoneidad de las herramientas necesarias para cada proceso, definición y actualización de procesos y procedimientos operativos (que incluyen a su vez, documentación y procesos necesarios para formación operacional), así como de los indicadores de rendimiento necesarios y su seguimiento.
En particular, definición de procesos y procedimientos relacionados con:
- El soporte, incluyendo resolución de incidencias de usuario, de los distintos entornos en los que desplieguen soluciones a los que el servicio prestará apoyo al cliente para su mantenimiento y operación.
- La resolución de todo tipo de problemas, incidencias y anomalías detectados en las soluciones desarrolladas y los productos, su infraestructura, así como en los sistemas de respaldo y recuperación específicos.
- Establecer mecanismos de control y supervisar el estado de los servicios en ejecución para asegurar la intervención en el menor tiempo posible en caso de producirse cualquier error.
- Documentación de las incidencias (descripción, pasos realizados para su resolución, alternativas…).
- Análisis, seguimiento, revisión y obtención de informes sobre la situación de problemas.
- Tareas propias del equipo operativo, incluyendo la monitorización de entornos tanto de producción como de pruebas.